LOS SECRETOS DEL DR. NOSTRADAMUS

15/07/08 | Etiquetas: , | |


El ambiente que nos rodea ejerce gran influencia no solamente en nuestro humor, sino también y, ante todo, sobre nuestra salud.
Hace dos mil años los médicos chinos al interrogar a sus pacientes, se interesaban particularmente por el ambiente en que vivían.
En un tratado de medicina del siglo XVI se lee: "El ambiente puede estar en la base de muchos desequilibrios fisiológicos". La misma convicción la encontramos en el astrólogo y médico francés Michel de Notre Dame (1503-1566), más conocido como Nostradamus, en el suizo Paracelso (1493-1541) y en otras lumbreras de la época.
"Que tu casa sea un oasis de tranquilidad, de silencio, aconsejaba Nostradamus, que los sonidos lleguen ligeros, hasta el punto de ser confundidos con el vuelo de una mariposa".
"Penumbra y reposo te permitirán recuperar las fuerzas en el tiempo más corto posible. Una música estrepitosa, un ruido violento y continuo, son peor que la cicuta para tus nervios".
"Recuerda remarcaba Nostradamus, que hay una triada que te ayuda a mantener sano: el orden, el silencio y el color".
El orden de las cosas que nos rodean nos ayudan a mantener el orden, el equilibrio interior. Esta es la primera condición que se requiere para permanecer sanos. El desorden de las cosas y de la vida lleva al caos y el caos lleva inevitablemente a la enfermedad y la enfermedad lleva a la fatalidad que es la muerte. Y, en estos casos, es inútil combatir la enfermedad, porque la única medicina válida consiste en poner orden nuestro alrededor, por eso hay un provervio que dice "Pon en orden tu vida y serás feliz por toda la vida".
El silencio es el pan para el banquete de la salud. Los ruidos pueden herir tanto como una espada; penetran en los huesos sin provocar dolor y originan diversas enfermedades.
Los colores que nos rodean tienen un valor mucho más profundo que el representado por la belleza. Los colores poseen el poder mágico de acelerar o retardar el fluir de la sangre, de facilitar o alterar el reposo de los nervios y de los ojos.
Dice Nostradamus que el hombre que sabe valorar su salud, debe tener en cuenta que el color del cielo (celeste) es un bálsamo para los nervios, el color del prado (verde) sana la mente y vence el insomnio, el color del Sol (amarillo) ayuda a la digestión, el color de la sangre (rojo) estimula el fluir de la bilis, el color de las nubes a punto de llover (gris) enaltece nuestros nervios, haciéndonos mas agresivos y violentos, el color de la noche (negro) nos hace mas diplomáticos y conservadores y así sucesivamente... "pero como los sonidos y las luces, que también los colores de tu casa sean tenues, delicados. El color violento es como un sonido desagradable y, como sucede con los ruidos, acaba por dañar la salud antes o después".

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